¿Por qué las lágrimas artificiales no siempre funcionan?

 

"Me pongo lágrimas varias veces al día y sigo teniendo molestias."

Es una de las frases que más escuchamos en consulta.

Muchas personas piensan que, si las lágrimas artificiales no les alivian, es porque "no hacen efecto". Sin embargo, en la mayoría de los casos el problema es otro: no todas las lágrimas artificiales son iguales y no todos los tipos de ojo seco necesitan el mismo tratamiento.

¿Qué es realmente el ojo seco?

El ojo seco es una alteración de la superficie ocular que puede producir molestias como:

  • Sensación de arenilla.

  • Escozor o picor.

  • Enrojecimiento.

  • Visión borrosa que mejora al parpadear.

  • Cansancio ocular al final del día.

  • Molestias al utilizar el ordenador, el móvil o la tablet durante largos periodos.

Curiosamente, algunas personas con ojo seco también presentan lagrimeo constante.

Aunque parezca contradictorio, ese exceso de lágrima suele ser una respuesta de defensa del ojo. Es decir, el ojo intenta compensar un problema de calidad de la película lagrimal produciendo más lágrima, pero esa lágrima no consigue mantener la superficie ocular correctamente lubricada.

¿Por qué las lágrimas artificiales no siempre funcionan?

Una de las ideas más extendidas es pensar que todas las lágrimas artificiales son iguales, pero no es así.

Nuestra película lagrimal está formada por tres capas principales, y cada una de ellas tiene una función diferente.

Capa lipídica (grasa)

Es la capa más externa y es producida por las glándulas de Meibomio, situadas en los párpados.

Su función es evitar que la lágrima se evapore demasiado rápido.

Cuando esta capa está alterada, aparece uno de los tipos de ojo seco más frecuentes: el ojo seco evaporativo.

Capa acuosa

Es la capa intermedia.

Aporta el agua, el oxígeno y muchos de los nutrientes que necesita la superficie ocular para mantenerse sana.

Cuando existe una producción insuficiente de esta capa, el ojo pierde hidratación.

Capa mucínica

Es la capa más interna y permite que la lágrima se adhiera correctamente a la superficie del ojo.

Gracias a ella, la película lagrimal se distribuye de forma uniforme cada vez que parpadeamos.

Entonces... ¿por qué unas lágrimas funcionan y otras no?

Porque cada lágrima artificial está diseñada para mejorar unas características concretas de la película lagrimal.

Algunas están orientadas a mejorar la capa acuosa.

Otras ayudan a estabilizar la capa lipídica.

Y otras favorecen la lubricación de la superficie ocular.

Por eso, dos personas con síntomas aparentemente parecidos pueden necesitar lágrimas artificiales completamente diferentes.

Si utilizas unas gotas que no están indicadas para el tipo de ojo seco que presentas, es posible que notes un alivio muy corto... o incluso que no notes ninguna mejoría.

La importancia de estudiar el ojo seco

Antes de recomendar un tratamiento, es importante conocer qué parte de la película lagrimal está alterada.

En nuestra consulta especializada de ojo seco realizamos un estudio completo de la superficie ocular para valorar el estado de la película lagrimal y poder recomendar el tratamiento más adecuado para cada paciente.

En muchos casos, además de las lágrimas artificiales, puede ser necesario mejorar la higiene palpebral, tratar la disfunción de las glándulas de Meibomio o modificar algunos hábitos del día a día.

¿Cómo están tus ojos? Haz este pequeño test

Responde o No a las siguientes preguntas:

⬜ Al final del día notas los ojos cansados o irritados.

⬜ Necesitas utilizar lágrimas artificiales varias veces por semana.

⬜ Trabajar con ordenador o utilizar el móvil empeora las molestias.

⬜ Al despertar notas sensación de arenilla.

⬜ Tu visión se vuelve borrosa y mejora al parpadear.

⬜ El aire acondicionado o la calefacción empeoran los síntomas.

⬜ Tus ojos lagrimean aunque los notes secos.

⬜ Has tenido orzuelos o chalaziones repetidos.

¿Cómo interpretar el resultado?

0 a 2 respuestas afirmativas

Es poco probable que presentes síntomas importantes de ojo seco, aunque siempre es recomendable cuidar la superficie ocular.

3 a 5 respuestas afirmativas

Podrías presentar síntomas compatibles con ojo seco o con una alteración de la película lagrimal. Una revisión puede ayudarte a identificar la causa.

6 a 8 respuestas afirmativas

Tus síntomas parecen frecuentes y podrían estar afectando a tu calidad de vida. Un estudio específico de ojo seco permitirá conocer qué está ocurriendo y qué tratamiento puede ayudarte.

Cuéntanos tu resultado

¿Te animas a hacer el test?

Escribe en los comentarios cuántas respuestas afirmativas has obtenido (por ejemplo, 4/8 o 6/8) y, si quieres, cuéntanos cuál es el síntoma que más te molesta.

Estaremos encantados de leerte y orientarte.

Si deseas aprender más sobre el cuidado de los párpados, también puedes leer nuestro artículo sobre higiene palpebral, donde explicamos por qué mantener unas glándulas de Meibomio sanas es fundamental para una buena salud ocular.

Importante: Este cuestionario tiene únicamente un carácter orientativo y no sustituye una exploración optométrica completa. Si presentas molestias persistentes, lo más recomendable es acudir a una revisión profesional.

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